Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

»El día primero del mes sexto del segundo año del rey Darío, vino palabra del Señor por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac: «Así dice el Señor Todopoderoso: “Este pueblo alega que todavía no es el momento apropiado para ir a reconstruir la casa del Señor”». También vino esta palabra del Señor por medio del profeta Hageo: «¿Acaso es el momento apropiadopara que ustedes residan en casas lujosasmientras que esta casa está en ruinas?» 5Así dice ahora el Señor Todopoderoso:«¡Reflexionen sobre su proceder! 6»Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco;comen, pero no quedan satisfechos;beben, pero no llegan a saciarse;se visten, pero no logran abrigarse;y al jornalero se le va su salariocomo por saco roto». 7Así dice el Señor Todopoderoso:«¡Reflexionen sobre su proceder! 8»Vayan ustedes a los montes;traigan madera y reconstruyan mi casa.Yo veré su reconstrucción con gusto,y manifestaré mi gloria—dice el Señor—. 9»Ustedes esperan mucho,pero cosechan poco;lo que almacenan en su casa,yo lo disipo de un soplo.¿Por qué? ¡Porque mi casa está en ruinas,mientras ustedes solo se ocupan de la suya!—afirma el Señor Todopoderoso—. 10»Por eso, por culpa de ustedes, los cielos retuvieron el rocío y la tierra se negó a dar sus productos. 11Yo hice venir una sequía sobre los campos y las montañas, sobre el trigo y el vino nuevo, sobre el aceite fresco y el fruto de la tierra, sobre los animales y los hombres, y sobre toda la obra de sus manos». 12Zorobabel hijo de Salatiel, el sumo sacerdote Josué hijo de Josadac y todo el resto del pueblo obedecieron al Señor su Dios. Acataron las palabras del profeta Hageo, a quien el Señor su Dios había enviado. Y el pueblo sintió temor en la presencia del Señor. 13Entonces Hageo su mensajero comunicó al pueblo el mensaje del Señor: «Yo estoy con ustedes. Yo, el Señor, lo afirmo». 14Y el Señor inquietó de tal manera a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y a todo el resto del pueblo, que vinieron y empezaron a trabajar en la casa de su Dios, el Señor Todopoderoso. 15Era el día veinticuatro del mes sexto del segundo año del rey Darío«. (Hageo 1:1-15)

Del profeta Hageo muy poco sabemos; pero por las fechas tan precisas que nos da, sabemos que fue contemporáneo con el profeta Daniel; si con el texto de 2:3 se nos está indicando que conoció el antiguo templo, entonces también sería contemporáneo con Jeremías y seguro con Ezequiel. Inició su ministerio un poco antes que Zacarías quien le acompañó poco tiempo después (520 a. C.) y juntos animaron a Zorobabel en el reinicio de la reconstrucción del segundo templo (iniciado por orden de Ciro, según Esdras 5:13-16, y que estuvo detenido por cerca de 15 años) y en la reforma política, social y religiosa del pueblo. Hay varias tradiciones (poco creíbles por las distancias en tiempo) sobre Hageo:

  • Que Hageo nació en Babilonia;
  • Que Hageo perteneció a la Gran Sinagoga de Esdras;
  • Que sobrevivió hasta el tiempo de Alejandro Magno.

De Zorobabel diremos que nació en Babilonia y que tenía nombre babilónico (vástago de Babel), pero era del linaje de David, nieto de Salatiel (1 R. 3:17, 19), nieto de Joacím (3:16, 17); es decir, Zorobabel era tataranieto de Joacim (En la mayoría de estudios se identifica a Zorobabel con Sesbasar de Esdras 5:14; pero también hay quienes identifican a Sesbasar con el tío Senazar de 1 Cro. 3:18). Observe que en las genealogías no siempre se es tan preciso (Mt. 1:11-12) mucho depende de la jerarquía del personaje. De Josué (o Jesúa) tenemos la información que era hijo de Josadac y Josadac fue el sumo sacerdote en época de la invasión babilónica y también llevado cautivo (1 Cro. 6:14-15).

Para este pequeño libro, uno de los bosquejos propuestos es el siguiente:

  • Denuncia de la negligencia en la construcción de la casa de Dios (1:1-15);
  • La gloria del templo restaurado (2:1-9);
  • Contraste entre el hambre de antes y la prosperidad del porvenir (2:10-19);
  • Preservación del linaje de Zorobabel (2:20-23).

Nuestra lectura de hoy corresponde al primer punto, primer capítulo. Cien años después, cuando Nehemías reconstruía los muros de Jerusalén, leemos que tuvo mucha oposición de los vecinos; igual pasó cien años antes, cuando Sesbasar (o Zorobabel) inició la reconstrucción del templo. Tres años después la obra se detuvo y hacía quince que estaba parada; ya Ciro no es rey; ahora es Darío (Hag. 1:1, 15). Para la gente fue fácil pensar: “No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová fuese reedificada” (Hag. 1:2) y se dedicaron a artesonar sus casas (1:4).
Algo no bueno comenzó a pasar, pero al parecer el pueblo no lo asoció con su actitud hacia el templo, porque seguían en lo mismo: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.” Y añade: “Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo” (1:6, 9a). Todo lo que estaba pasando tenía una razón que ellos estaban ignorando: “Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa” (1:9b).
Es interesante que la palabra profética fuera dada a la autoridad política y a la autoridad espiritual. Y precisamente, ellos al oír la palabra del profeta que fue dada públicamente, temieron, seguramente porque entendieron el mensaje y que la situación del país no era gratuita. A este cambio de actitud Dios respondió ofreciendo su compañía y despertando el espíritu de ellos y de todo el pueblo para levantar el cese de la obra y comenzar de nuevo con la casa de Jehová.
¿Qué tan inteligentes somos para asociar lo que nos está pasando como persona, familia, comunidad y país con nuestra actitud a las cosas de Dios? ¿Acaso estamos pensando y actuando como Israel (1:2, 4)? ¿Será que eso solo fue para Israel y su gente en el pasado y que no aplica para nosotros hoy? ¿Cómo reaccionamos frente a la oposición? ¿Cuál es la palabra venida de Dios que estamos escuchando y cómo estamos respondiendo? ¿Cuál es nuestra actitud hacia lo de Dios como líderes y la forma como influimos en el pueblo? ¿Cuál es nuestra actitud como pueblo?

Feliz día y que Dios nos dé sabiduría e inteligencia para entender como nuestras acciones influyen en los tiempo.

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