Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Así ha dicho Jehová: “He aquí yo hago volver a los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia; la ciudad será edificada sobre su colina, y el palacio será asentado en su lugar. Saldrá de ellos acción de gracias y voz de nación que está en regocijo. Los multiplicaré y no serán disminuidos; los multiplicaré y no serán menoscabados. Serán sus hijos como antes, y su congregación delante de mí será confirmada. Yo castigaré a todos sus opresores. De ella saldrá su soberano, y de en medio de ella saldrá su gobernante. Lo haré acercarse y él se acercará a mí, porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a mí?”, dice Jehová.

Entonces vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios. “La tempestad de Jehová sale con furor; la tempestad que se prepara se cierne sobre la cabeza de los impíos. No se calmará el ardor de la ira de Jehová hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de su corazón. ¡Al final de los días entenderéis esto!”». (Jeremías 30:18-24.)

El texto de hoy nos habla de la restauración en tres aspectos:

  • La restauración de la ciudad capital en infraestructuras (30:18).
  • La restauración integral de las personas en la ciudad (30:19, 20).
  • La restauración de la gobernabilidad de total de la nación (30:21).

Para asegurar y garantizar esa restauración, Dios reactiva el antiguo pacto del éxodo, en el sentido que ellos serán su pueblo y él será su Dios, agregando el hecho que su furor será sobre la cabeza de los impíos que amenazan a su pueblo.

Esta palabra es primeramente para todos los que por alguna circunstancia han estado alejados de Dios y hoy quieren volverse a él; Dios quiere restaurarles.Pero también para garantizarnos a los que estamos en él la bendición de su presencia y la restauración bien como persona, como familia o como nación. Dios es fiel a su palabra. Recibamos hoy la restauración que viene de Dios.