La vida que agrada a Dios

     Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Por lo demás, hermanos, les pedimos encarecidamente en el nombre del Señor Jesús que sigan progresando en el modo de vivir que agrada a Dios, tal como lo aprendieron de nosotros. De hecho, ya lo están practicando. Ustedes saben cuáles son las instrucciones que les dimos de parte del Señor Jesús. 

La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios; y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya les hemos dicho y advertido. Dios no nos llamó a la impureza sino a la santidad; por tanto, el que rechaza estas instrucciones no rechaza a un hombre sino a Dios, quien les da a ustedes su Espíritu Santo.

En cuanto al amor fraternal, no necesitan que les escribamos, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros. En efecto, ustedes aman a todos los hermanos que viven en Macedonia. No obstante, hermanos, les animamos a amarse aún más, a procurar vivir en paz con todos, a ocuparse de sus propias responsabilidades y a trabajar con sus propias manos. Así les he mandado, para que por su modo de vivir se ganen el respeto de los que no son creyentes, y no tengan que depender de nadie». (1 Tesalonicenses 4:1-12)

Como ya sabemos, cuando Pablo escribió esta carta, la iglesia de Tesalónica era todavía muy joven; es decir, estaba compuesta por creyentes nuevos, apenas creciendo en el evangelio; pero que a pesar de eso y la oposición que había en contra del evangelio en esa ciudad, esta iglesia se estaba portando muy bien (cap. 1). Sin embargo, conforme a la información que había recibido acerca de ellos, el apóstol ve necesario dar algunas instrucciones doctrinales y prácticas a la iglesia. En este pasaje y después de una introducción general (4:1-2), tenemos del apóstol unas breves palabras acerca de tres temas muy importantes de la vida cristiana:

– La pureza sexual (4:3-8);
– El amor fraternal (4:9-10); y
– El deber de ganarse la vida trabajando (4:11-12).

La vida cristiana es el desarrollo constante de un llamado hacia la madurez integral de cada persona; esto se logra a través de lo que llamamos “discipulado”, que no es otra cosa que “la implantación del carácter de Cristo en el que ya es creyente, lo cual se hace evidente en su comportamiento”. Aquí es muy importante el trabajo intencional de los líderes; Pablo dice: “…instrucciones os dimos por el Señor Jesús” (4:2). Pero también es muy importante la actitud de los creyentes hacia la instrucción; al respecto dice: “…aprendisteis de nosotros como os conviene conduciros (andar, vivir) y agradar a Dios…” (4:1).

Acerca de la pureza sexual tenemos aquí tres cosas:

  1. La santidad y el sexo (4:3, 7). La justificación y la santificación son los dos primeros actos de la gracia de Dios, realizadas por el Espíritu Santo en la vida del creyente (1 Cor. 1:2, 30; 6:11). La fornicación es el acto sexual prematrimonial y extramatrimonial, que incluye la homosexualidad y la zoo sexualidad o zoofilia.
  2. La autodisciplina sexual (4:4-5). Observe en varias versiones como se traduce el término griego “skéuo” (vasos), que en RV se traduce “esposa”; varias versiones como VHM, NVI, NC, VM y otras, traducen “cuerpo”; NKJV y otras la traduce por “miembro”. Creo que el apóstol utilizó esta palabra a propósito, por sus distintas posibilidades de traducción y porque no todos los creyentes son casados. Se trata de tener una conducta diferente a la de las personas que no conocen a Dios y por eso no pueden vivir una vida que le agrade. Ninguna de las religiones paganas tenía esta prohibición en cuanto al sexo; al contrario, la promovían. El autocontrol es un fruto del Espíritu Santo (Gal. 5:23; templanza/dominio propio).
  3. La práctica apropiada de la sexualidad (4:6-8). La NVI diceen 4:6: “…que nadie perjudique a su hermanos ni se aproveche de él en este asunto” (violación, maltrato, homicidio, abandono, tomar ventaja); bien clara esta traducción. Quizás también, ya estaban apareciendo algunos que despojaban a los demás de su derecho al vínculo sexual prohibiéndoles casarse (1 Tim. 4:3).

Acerca del amor fraternal (en griego = filadelfia), el apóstol les anota lo importante que es ir un poco más allá de lo que se ha aprendido. Para este aspecto el apóstol dice: “… os rogamos, hermanos, que abundéis en ellos más y más” (4:10). Esto quiere decir que no hay un límite o caso en el que uno pueda exagerar en amar a alguien o que uno pueda dañar a alguien, amándolo tanto y con verdadero amor.

Finalmente, el apóstol hace la observación del deber de ganarse la vida trabajando con sus propias manos. Quizás esta observación no fue bien atendida o talvez opacada por el mensaje de la pronta venida del Señor; lo notamos en 2 Tesalonicenses 3:6-12. Los griegos despreciaban el trabajo manual y había en la iglesia personas perezosas, felices de aprovecharse de la generosidad de los demás. Y si no les daban, entonces les catalogaban como “faltos de amor”.

La vida ordenada en la consecución de la provisión material es parte esencial del testimonio de vida cristiana. Pablo en muchas de sus cartas, anima a los creyentes a ser generosos; hasta una frase interesante que los evangelistas no registran, Pablo las recordó: “Mas bienaventurado es dar que recibir” (Hch. 20:35); pero especialmente en esta y su segunda carta, Pablo reprende duramente la pereza y a aquellos que quieren aprovecharse de la generosidad de los demás, para resolver sus problemas económicos. Esto es más “falta de amor” que el hecho de no dar generosamente. Se debe apoyar y bendecir siempre, el esfuerzo de los que no se están quietos, tratando salir adelante, o de los imposibilitados; pero jamás apoyar la pereza, la falta de proyección y la intención de aprovecharse del esfuerzo de los demás. La vida ordenada en la consecución de la provisión material es parte esencial del testimonio de vida cristiana.

Tres aspectos en los que necesitamos poner mucha atención en nuestra vida cristiana:
– La pureza sexual (4:3-8);
– El amor fraternal (4:9-10); y
– El deber de ganarse la vida trabajando (4:11-12).

Feliz y bendecido día para todos.

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