Inclina oh Señor tu oído y respóndeme

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     Pr. Manuel Gamboa
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Pr. Manuel Gamboa

«Inclina, oh Señor, tu oído y respóndeme, porque estoy afligido y necesitado. Guarda mi alma, pues soy piadoso; tú eres mi Dios; salva a tu siervo que en ti confía. Ten piedad de mí, oh Señor, porque a ti clamo todo el día. Alegra el alma de tu siervo,porque a ti, oh Señor, elevo mi alma. Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan.

Escucha, oh Señor, mi oración, y atiende a la voz de mis súplicas. En el día de la angustia te invocaré, porque tú me responderás. No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas. Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios.

Enséñame, oh Señor, tu camino; andaré en tu verdad; unifica mi corazón para que tema tu nombre. Te daré gracias, Señor mi Dios, con todo mi corazón, y glorificaré tu nombre para siempre. Porque grande es tu misericordia para conmigo, y has librado mi alma de las profundidades del Seol». (Proverbios 28, 1 – 13).

Una característica muy particular de la literatura poética y sapiencial en la Biblia son los PARALELISMOS; los hay de todos los tipos: Sinónimos, antitéticos, sintéticos, quiasmáticos, culminantes, emblemáticos, alternativos, dobles, elípticos, simbólicos, antifonales y complementarios; deja de lado el “sinónimo de Jano”, quizá por estar relacionado con un dios pagano, que es como presentar dos asuntos diferentes haciéndolos paralelos sin hacerlos sinónimos o hacer contraste, pero sí comparando. Jano es un dios romano de dos caras; al parecer la una mira al pasado y la otra mira al futuro.

Un paralelismo es la relación de correspondencia o contraste que hay entre dos o más líneas o versos en un párrafo poético; esa relación se da de los distintos tipos y formas que ya anotamos.

De todos los paralelismos en la Biblia los más usados y conocidos son los sinónimos, los antitéticos, los sintéticos y los quiasmáticos; se considera que los otros son combinaciones entre algunos de los cuatro. Los Israelitas fueron expertos en el manejo de este tipo de recurso literario en la poesía, la cual es el mayor y más significativo aporte de este pueblo a la literatura universal. La misma Biblia comienza con una poesía: El canto a la creación (Génesis cap. 1) y la gran mayoría de los profetas dieron sus profecías en forma poética.

El texto de nuestra reflexión de hoy está presentado usando el paralelismo antitético; es decir, la segunda línea (especialmente del mismo versículo) es un contraste de la primera. Es uno de los tipos de paralelismo más usado en Proverbios. Como es propio en este libro, cada verso se refiere a un tema diferente pero relacionados con una idea general. Veamos algunos versículos:

En el verso 1 se refleja un contraste entre la buena y la mala conciencia. Una buena conciencia que se manifiesta en confianza y seguridad, la cual está basada en “el temor de Jehová”, idea clave que en este libro aparece doce veces (14:26).

El verso 2 refleja la anarquía que existe entre los pueblos de la tierra; muchos quieren mandar y lo que ganan es el rechazo de la gente. En cambio, a los gobernantes sabios el pueblo los considera una bendición.

El verso 3 nos muestra cómo hay personas pobres que cuando llegan al poder se hacen rico oprimiendo a sus hermanos pobre y dejándolos como cuando se sufre una inundación en invierno.

El verso 4 nos enseña cómo hay personas que se olvidan de los principios divinos y dan su aprobación y respaldo a gente impía. Gracias a Dios hay quienes no negocian con nadie los principios divinos, sino que denuncia y enfrentan a esas personas.

El verso 5 nos dice que los malos no entienden el juicio o la verdad moral, seguramente porque no la quieren entender, no les interesa; pero también hay los que buscan a Dios y él les ayuda a entender y manejar cualquier asunto.

El verso 6 nos presenta el contraste entre una persona pobre de conducta integra y otra rica de conducta perversa. Las riquezas no son señal de que estamos en mejor posición delante de Dios; las riquezas no ocultan nuestro pecado. No se está diciendo que ser pobre es lo mejor; se trata de los valores y antivalores que rigen nuestra conducta.

El verso 7 aunque se aplica a todos nosotros los que cumplimos leyes y normas generales, es especialmente para los que están bajo cobertura de sus padres. Hace referencia primeramente a las relaciones familiares (17:25) y a lo que le pasaría después al joven de la parábola del “hijo pródigo” de Lucas 15:11-16 referida por Jesús (ver Prov. 23:20,21).

Dejo con ustedes los textos del 8-13 para que continúen la reflexión; es bien interesante lo que sigue. Para que un gobierno, una sociedad y una familia sean estables, es esencial que sus líderes y cada uno nosotros tengamos siempre presente el principio máximo para la vida: “el temor de Jehová”, que se repite doce veces en este libro.

DIOS NOS BENDIGA CON BUENOS GOBERNANTES Y AYUDÁNDONOS A TODOS PARA SER BUENOS CIUDADANOS.

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