Hoy vas a pasar el Jordán

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     Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Oye, Israel: hoy vas a pasar el Jordán para entrar a desposeer a naciones más grandes y más poderosas que tú, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo, un pueblo grande y alto, los hijos de los anaceos, a quienes conoces y de quienes has oído decir: “¿Quién puede resistir ante los hijos de Anac?”. Comprende, pues, hoy, que es el SEÑOR tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor. El los destruirá y los humillará delante de ti, para que los expulses y los destruyas rápidamente, tal como el SEÑOR te ha dicho. No digas en tu corazón cuando el SEÑOR tu Dios los haya echado de delante de ti: “Por mi justicia el SEÑOR me ha hecho entrar para poseer esta tierra”, sino que es a causa de la maldad de estas naciones que el SEÑOR las expulsa de delante de ti. No es por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón que vas a poseer su tierra, sino que por la maldad de estas naciones el SEÑOR tu Dios las expulsa de delante de ti, para confirmar el pacto que el SEÑOR juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. Comprende, pues, que no es por tu justicia que el SEÑOR tu Dios te da esta buena tierra para poseerla, pues eres un pueblo de dura cerviz.» (Deuteronomio 9, 1 – 6).

El término “oye” (en hebreo = shemá) como imperativo es repetido siete veces en este libro (4:1; 5:1; 6:3, 4; 9:1; 20:3; 27:9) y su significado en contexto es “oír para hacer.”

Dios no solo instruye a su pueblo en lo que debe hacer, sino que le indica también los valores y actitudes con las que debe cumplir su misión y para permanecer en bendición. Aun como cristianos, muchas veces somos dados a hablar de nuestros logros con cierto tono de jactancia, como queriendo decir: yo hice, yo logré, yo alcancé, yo construí, yo derroté, yo superé y así por ese estilo; aunque no lo digamos expresamente de esta manera, así lo damos a entender y como indicando que quien no esté en ese nivel, no está en nada. Dios advierte a Israel contra eso y para que a nadie se le ocurra adoptar este tipo de actitud delante de él.

Dos imperativos más utiliza el Señor para dejar claro al pueblo su propósito:

  • “Entiende” (en hebreo = yada’ta); se trata de una compresión cabal y experimental de una realidad en la que no queda ni una sola pisca de duda o confusión (9:3). Bien claro les está hablando.
  • “No pienses” (en hebreo = al-to’mar); es decir, nunca vayas a afirmar (declarar, decir), ni siquiera a considerar en tu corazón algo, que en este caso es considerar la toma de Canaán como un logro personal (9:4). Es por lo que él ya ha jurado y prometido que les permite alcanzar ese logro.

Dios nos permite alcanzar metas, logros y objetivos con el propósito que nos beneficiemos de todo ello, pero sobre todo para que demos a él la gloria; y así debe ser, porque él es quien da la visión, da la provisión y las estrategias para cumplir la misión que nos ha encomendado en esta vida y en su ministerio. Nuestra propia fuerza o nuestra propia justicia no tienen ningún valor o incidencia, cuando de alcanzar logros se trata. Es solo por la gracia de Dios que somos bendecidos y hemos alcanzado lo que tenemos; a él es toda la gloria y la honra por siempre.

QUE ASÍ SEA Y QUE DIOS NOS BENDIGA A TODOS POR OIR, ENTENDER Y PROCEDER CORRECTAMENTE CONFORME A SU PALABRA.

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