Carisma Radio – En tiempo propicio te he respondido

Pr. Manuel Gamboa

«Así dice el SEÑOR: En tiempo propicio te he respondido, en día de salvación te he ayudado; te guardaré y te daré por pacto del pueblo, para restaurar la tierra, para repartir las heredades asoladas, para decir a los presos: “Salid”; a los que están en tinieblas: “Mostraos.” Por los caminos pacerán, y en todas las alturas desoladas tendrán sus pastos. No pasarán hambre ni sed, ni los herirá el calor abrasador ni el sol, porque el que tiene compasión de ellos los guiará, y a manantiales de aguas los conducirá.  Convertiré todos mis montes en camino, y mis calzadas serán levantadas. Mira, éstos vendrán de lejos; y he aquí, otros del norte y del occidente, y otros de la tierra de Sinim.

Gritad de júbilo, cielos, y regocíjate, tierra. Prorrumpid, montes, en gritos de alegría, porque el SEÑOR ha consolado a su pueblo, y de sus afligidos tendrá compasión.» (Isaías 49:8-13)

En nuestros seis versículos de lectura para hoy el profeta Isaías comparte un breve informe de lo que Dios ha hecho, anuncia lo que Dios hará a favor de su pueblo y una invitación a la naturaleza para unirse en una alegre alabanza, porque Dios ha consolado y ha sido misericordioso con su pueblo.
Con la expresión característica de un profeta de Dios (koh amar Yahweh = Así dijo Jehová), el profeta informa a su pueblo lo que Dios está haciendo como respuesta al clamor de ellos. Les informa que éste es el tiempo aceptable (propicio) y día de salvación (liberación física y liberación espiritual) en el que Dios no solo ha escuchado su súplica, sino que también ha procedido a ayudarle (v.8a).
Seguido el profeta comparte lo que Dios hará a favor de su pueblo: Le guardará (preservará) y le hará por pacto (alianza) al pueblo para restaurar la tierra y heredarla; es decir, repartir las tierras que están desoladas y sin dueño (v.8b). Esto trae a la memoria el final de la conquista de Canaán bajo la dirección de Josué; la tierra fue tomada en posesión y repartida (Jos. 14:1 y 21:43-45). El profeta parece estar hablando a una persona en particular, la cual escucha en representación de todo el pueblo; esta persona es el “Siervo de Jehová”, que aquí identificamos como el Mesías (y otros, como el mismo Israel); él trae salvación, ayuda, preservación y garantiza el pacto de restauración total para su pueblo.
El mensaje acerca de las acciones de Dios deben tener su efecto en la vida y voluntad de quien escucha; aquí vemos que el efecto es evangelístico y misionero (v.9a): Buenas nuevas para los presos (por el pecado: Isarelitas), luz y libertad para los que están en tinieblas (de la ignorancia: Gentiles). El apóstol Pablo dijo que el evangelio es poder de Dios para salvación (Ro. 1:16). La gracia y la verdad contenidas en el evangelio vinieron por medio de Jesucristo, el Mesías (Jn. 1:17b) quien de verdad trajo un mensaje de parte de Dios: El evangelio. Los que han escuchado el mensaje de parte de Dios, esto es lo menos que debe hacer: Anunciarlo. Luego los que son liberados (o salvos) por el evangelio no serán abandonados; serán pastoreados, alimentados, protegidos y traídos a “manantiales de aguas” desde cualquier lugar de donde estén (49:9b-12).
Finalmente el profeta, en un tono de salmista, invita a toda la creación a unirse en alabanzas a Dios por todo lo que él ha hecho y hará en favor de su pueblo y de su gente necesitada. Ya antes se había hecho esta invitación en 44:23. Recordemos que los cielos y la tierra son dos de los testigos que Moisés estableció en el antiguo pacto, para atestiguar contra Israel después de su muerte (Deut. 31:28); ahora Dios los establece como testigos de lo que él ha hecho a favor de su pueblo.
¡Cómo cambia Dios la situación de los suyos! Este es el tiempo propicio de Dios para obrar a favor de su pueblo; es el tiempo propicio en el que Dios oye el clamor de su pueblo; es el tiempo de Dios para traer salvación, ayuda, protección y provisión; es el tiempo en el que Dios nos lleva a “manantiales de aguas” y el tiempo en el que la naturaleza es invitada a dar testimonio del poder. Preparémonos y estemos listos; porque Dios va a entrar en escena; que la voz de Dios no nos coja distraídos; oigamos a Dios y cumplamos nuestra tarea; Dios quiere que la bendición le llegue todos.

Feliz y bendecido día para todos.

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