En lugar de la justicia

     Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí la impiedad; y en lugar de la justicia, allí la iniquidad. Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace. Dije en mi corazón, en orden á la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son semejantes á las bestias. Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.

Todo va á un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo. ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra? Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?» (Eclesiastés 3:16-22)

Eclesiastés es el libro que precisamente fue leído por los judíos e israelitas, en su celebración de la fiesta de los Tabernáculos “Sukot”, que empezó el 27 de Septiembre y terminó el 7 de Octubre de 2015 (ayer). Fueron doce días de celebración y es así cada año; la fecha es movible en nuestro calendario.

El predicador (Kohetel) después de indicarnos que todo tiene su tiempo en esta vida (1-8), que no hay ningún provecho en afanarse (8), que sencillamente debemos disfrutar de todo lo hermoso y bueno que Dios nos regala (9-13) y que todo esto tiene el propósito final que temamos o demos reverencia total a Dios, ahora nos habla un poco de las injusticias de la vida (16-22).

La expresión “debajo del sol” en este libro aparece 30 veces y se refiere a la tierra como lugar donde se realizan todas las acciones del hombre. Con un tono algo negativo y pesimista, el escritor se refiere a lo que ve con respecto a las acciones y al final de la vida del hombre: En vez de juicio, ve impiedad y en vez de justicia, ve iniquidad; ricos y pobres pasarán por un mismo juicio en el tiempo señalado y tanto al hombre como a las bestias les pasa lo mismo con respecto a la muerte. El punto máximo de su pesimismo está en la expresión: “¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra? (v. 21); parece haber llegado aquí más allá de la duda, hasta la incredulidad.

Aunque con esta visión pesimista de la vida el predicador nos da una razón de por qué debemos disfrutar en pleno la vida y de todo lo que Dios nos da, no nos opaca el hecho que todas las acciones de Dios son todas positivas. Dios es justo y antes de declarar sentencia, el hace que los hombres se den cuenta de su condición frente a la vida y frente a él. Por 36 veces que el predicador en este libro menciona la palabra “vanidad”, 40 veces menciona a Dios y dejando ver que si bien en la vida hay acciones injustas, todas las acciones de Dios son justas y en el tiempo señalado.

Hay injusticia, iniquidad y corrupción en la vida, pero la justicia de Dios es eterna; Dios ha establecido un tiempo para su justo juicio a los hombres, pues ya tiene las suficientes pruebas y argumentos para su sentencia final; las está dando a conocer ahora, con el propósito que antes de su juicio todos nosotros nos arrepintamos de nuestras malas acciones y pecado. El plan de Dios para ti y para mí es que seamos salvos y disfrutemos de todas sus bendiciones hoy y siempre. ¿Qué les parece?

QUE TODOS TENGAMOS UN FELIZ DÍA Y QUE DIOS NOS BENDIGA.

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