Cuando Dios nos dice que hagamos algo

     Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte, y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso; cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas; y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.

Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat. Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto. Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos. Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel. Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.

Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.

« Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos. » (Números 13:17-33)

Cuando uno va a dar un gran paso o tomar decisiones, bien personales o involucrando a otras personas, siempre es bueno tener la mayor información posible sobre ese paso e igualmente tener una estrategia para obtener la información correcta. Por alguna razón Dios quiso que Moisés obtuviera información de la tierra que iban a poseer y le dio instrucciones para que enviara personas a reconocerla (13:1-3).

No siempre la información que se obtiene es buena y favorable; de los doce enviados, dos trajeron buenas noticias; pero los otros diez malas noticias. En este punto lo importante es la seguridad de lo que Dios ha dicho y nuestra obediencia a esa palabra. Este es un caso en el que por un lado podemos decir que la mayoría no tenía la razón; pero por otro lado, si la mayoría tenía la razón, esa razón no debió opacar de esa manera la fe puesta en un Dios que ya conocían y sabían lo que era capaz de hacer por ellos. Lastimosamente esto les hizo patinar 40 años en el desierto.

Cuando Dios nos dice que hagamos algo o que tomemos una decisión, él no nos exime de la responsabilidad de informarnos sobre los pasos que debemos dar y las estrategias que debemos usar. Así es especialmente para el paso del matrimonio, para meternos en un negocio, para la elección de una profesión, como también para el ejercicio del ministerio cristiano; pero que importante es saber cómo cotejar esa información con lo que de manera objetiva y previa Dios nos haya dicho. Es vital para todos nosotros no confundir suposición, fantasía, ilusión, positivismo, buena energía con lo que es la verdadera fe en Dios. La verdadera fe se fundamenta en las palabras y hechos de un Dios que conocemos, un Dios que habla y que hace cosas. Dios quiere que tengamos una vida victoriosa en todo. Bendiciones para todos.

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