Carisma Radio – Unificación de Judá e Israel

Pr. Manuel Gamboa
El Señor me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, toma una vara y escribe sobre ella: “Para Judá y sus aliados los israelitas.” Luego toma otra vara y escribe: “Para José, vara de Efraín, y todos sus aliados los israelitas.” Júntalas, la una con la otra, de modo que formen una sola vara en tu mano.
»Cuando la gente de tu pueblo te pregunte: “¿Qué significa todo esto?”,  tú les responderás que así dice el Señor omnipotente: “Voy a tomar la vara de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel que están unidas a él, y la uniré a la vara de Judá. Así haré con ellos una sola vara, y en mi mano serán una sola.” Sostén en tu mano las varas sobre las cuales has escrito, de modo que ellos las vean, y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “Tomaré a los israelitas de entre las naciones por donde han andado, y de todas partes los reuniré y los haré regresar a su propia tierra. Y en esta tierra, en los montes de Israel, haré de ellos una sola nación. Todos estarán bajo un solo rey, y nunca más serán dos naciones ni estarán divididos en dos reinos. Ya no se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus iniquidades ni actos abominables. Yo los libraré y los purificaré de todas sus infidelidades. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. Mi siervo David será su rey, y todos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis leyes, y cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre, y mi siervo David será su príncipe eterno. Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Haré que se multipliquen, y para siempre colocaré mi santuario en medio de ellos. Habitaré entre ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28 Y cuando mi santuario esté para siempre en medio de ellos, las naciones sabrán que yo, el Señor Santo” (Ezequiel 37:15-28)
El gran sueño de la mayoría de los profetas: ver unida de nuevo a su nación como en los tiempos de Saul, David y Salomón; sí; como en los viejos tiempos. Este es también el gran sueño de Dios.
Dios ordena al profeta que escriba la palabra dada en palos (que pueden ser varas de madera o bastones, papiros o rollos), la cual expresa su deseo y promesa firme para su pueblo dividido.
Esta palabra tiene su aplicación y cumplimiento en sentido histórico y escatológico, primeramente para Israel y Judá (los hebreos); en segunda instancia para el pueblo de Dios presente (la iglesia dividida en denominaciones), pero también tiene su aplicación presente y futura para muchas de nuestras familias, que por algunas circunstancias fuera de la voluntad de Dios están divididas.
Dios tiene muchas bendiciones para todos, pero solo las soltará cuando estemos unidos. A veces Dios tiene que provocar cosas muy dolorosas para unirnos como nación, como iglesia y como familia. ¿Será que habrá bendición si estamos divididos? ¿Qué tal si disponemos nuestro corazón para que Dios nos una, nos consolide y nos bendiga, sin que haya necesidad de forzar esa unidad?
Desde Villa del Rosario (Norte de Santander), feliz y bendecido día para todos.

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