Alma mía, en Dios solamente reposa

 Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación. Él solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho. ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre, tratando todos vosotros de aplastarle como pared desplomada y como cerca derribada? Solamente consultan para arrojarle de su grandeza. Aman la mentira; con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón. [Selah]. Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio. Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. [Selah]. Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón; pesándolos a todos igualmente en la balanza, serán menos que nada. No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder, y tuya, oh Señor, es la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.» (Salmo 62, 1 – 12)

El salmo 62 es una oración en la que el salmista identifica y explica que “solamente” en Dios puede confiar. Muchas veces somos motivados a esconder la realidad de lo que nos pasa y de lo que sentimos. Cuando leemos los salmos, si somos buenos observadores encontraremos que en ninguno de ellos trata de minimizar la situación que vive, que experimenta, a pesar de la gran fe que se manifiesta en ellos. El tamaño del problema es un índice para al salmista decir que tan poderoso es Dios para salvarlo.

Observamos en este salmo esa combinación de fe y realidad que hace el salmista:
En 62:1-2, el salmista expresa su firme confianza en Dios.
En 61:3-4, el salmista expresa sus sentimientos frente a una realidad.
En 62:5-7, el salmista expresa de nuevo su firme confianza en Dios.

En una verdadera catarsis o terapia espiritual no es solo decir lo que se cree; es también decir lo que se siente. Sin embargo, una cosa es decirle a Dios lo que nos pasa y otra quedarnos estancados, llorando y quejándonos en nuestros problemas. Por “una vez” que el salmista expresa sus sentimientos, “dos veces” expresa su confianza en Dios y lo que hará a su favor. Tanta es la confianza que tiene el salmista en Dios, que cuando Dios habla “una vez”, él le escucha “dos veces” (62:11). Muy especial es el consejo que da a su pueblo en este sentido (62:8); necesitamos abrirle nuestro corazón a Dios, al tiempo que le expresamos nuestra confianza en él. El texto 8 resume perfectamente los siete textos anteriores; observe esa perfecta combinación.

En los versículos restantes el salmista hace una descripción de la extrema diferencia entre los que son sus enemigos frente al poder de Dios. Que importante es entender esta verdad: La realidad sólo se minimiza cuando ésta se enfrenta a la acción y a la justicia de Dios. Mientras tanto no la enfrentemos al poder de Dios, la mentira, la violencia, la rapiña y confiar en las riquezas siguen siendo realidades de nuestra sociedad causando grandes estragos; todos los días lo vemos en las noticias, nada de eso es ficticio; y por eso los cristianos tenemos un papel profético en la sociedad de hoy.

Muchos no confiesan a Dios sus faltas, sus pecados y cosas que les pasan tal como son, porque las minimizan, piensan que no son ciertas, que son mentiras del Diablo. Entonces pierden la bendición de una completa sanidad interior, de una completa restauración y de capitalizar el poder de Dios para vivir una vida plena, abundante y victoriosa. Hoy sigamos el ejemplo del salmista; por una vez que le “confesemos” a Dios lo que sentimos, dos veces “declaremos” lo que él significa para nosotros y como el salmista, usando esos términos que describen nuestra relación con él. No hay derecho a vivir una vida llena de problemas y derrotas con un Dios como el que tenemos. Sigamos el ejemplo del salmista y declaremos hoy que “de Dios es el poder”.

BENDICIONES PARA TODOS.

Un comentario sobre “Alma mía, en Dios solamente reposa

  • el 3 octubre, 2015 a las 2:40 am
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