Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«En aquel día —afirma el Señor — reuniré a las ovejas lastimadas, dispersas y maltratadas. Con las ovejas heridas formaré un remanente, y con las desterradas, una nación poderosa. El Señor reinará sobre ellas en el monte Sión desde ahora y para siempre. Y tú, Torre del Rebaño, colina fortificada de la ciudad de Sión: a ti volverá tu antiguo poderío, la soberanía de la ciudad de Jerusalén.»

Ahora, ¿por qué gritas tanto? ¿Acaso no tienes rey? ¿Por qué te han venido dolores de parto? ¿Murió acaso tu consejero? Retuércete y puja, hija de Sión, como mujer a punto de dar a luz, porque ahora vas a salir de tu ciudad, y tendrás que vivir a campo abierto. Irás a Babilonia, pero de allí serás rescatada; el Señor te librará del poder de tus enemigos. Ahora muchas naciones se han reunido contra ti. Y dicen: «¡Que sea profanada Sión! ¡Disfrutemos del espectáculo!» Pero ellas no saben lo que piensa el Señor, ni comprenden sus designios; no saben que él las junta como a gavillas en la era. ¡Levántate, hija de Sión! ¡Ponte a trillar! Yo haré de hierro tus cuernos y de bronce tus pezuñas, para que conviertas en polvo a muchos pueblos, y consagres al Señor sus ganancias injustas; sus riquezas, al Señor de toda la tierra». (Miqueas 4, 6-13)

A partir de este capítulo Miqueas deja atrás el horrible anuncio del juicio de Dios para Israel y Judá, para luego dar lugar al anuncio del reinado y redención de Dios para ambas naciones.

El concepto de “el día del Señor” es muy usado especialmente por los profetas mayores y está relacionado con el reinado del Mesías (Cristo) en el tiempo del milenio, incluido y antecedido por el tiempo de la Gran Tribulación; la expresión “en los postreros tiempos (4:1) y “en aquel día” (4:6) se refiere a ese “día del Señor”.

Los versículos 6 – 8 son palabras que anuncian restauración para Israel en sentido general, que aquí es considerado como un rebaño de ovejas:

  • “la que cojea”; una representación de la miseria en la que estaría Israel en el cautiverio. Esta será puesta como remanente; volverá a ser próspera. Hay que tener en cuenta que no hubo un tiempo en el que todo Israel adorara a Dios; siempre era un remanente el que permanecía fiel a Dios. ¡Qué bendición hacer parte de ese remanente!
  • “la descarriada”; una representación de la ignorancia que Israel tenía de Dios, del mensaje de Dios y la adopción de otras creencias. La descarriada será puesta como nación robusta; tendrá suficiente conocimiento del verdadero de Dios y de su palabra.
  • “la que afligí”; aunque algunos de nuestros problemas y aflicciones nos vienen por ciertas decisiones nuestras equivocadas, no siempre son nuestros enemigos los que tienen la iniciativa de afligirnos; también Dios nos aflige con pruebas para aprendizaje y disciplina, de acuerdo a lo que ya había dicho en 2:12-13. A veces reprendemos las situaciones difíciles, sin discernir el origen de ella (Heb. 12:6).
  • “torre del rebaño”; se refiere al monte de Sion; representa el lugar desde donde se vigilaba protectoramente a Israel como rebaño.

Con los versículos 9-13 el profeta vuelve a la realidad presente de lo que está sucediendo con Israel; hay gritos de dolor, no hay rey quien los dirija, no hay consejeros que les oriente; sus enemigos les sacarán de la ciudad, les llevarán a morar en el campo y llegarán hasta Babilonia. Una descripción dramática de lo que está pasando y de lo que está próximo a ocurrir. Pero Dios en medio de todo siempre tiene una palabra de esperanza para su pueblo: “allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos” (4:10).

Aquí Dios hace notar algo importante para su pueblo y para nosotros hoy: Que él siempre tiene el control de todo: Los enemigos de Israel no tenían la más mínima idea de que Dios los estaba utilizando para afligir a su pueblo. Los enemigos no conocieron los pensamientos de Jehová; los enemigos no entendieron el consejo de Jehová; pero algo más, los enemigos no supieron que Dios los juntó a ellos como gavillas en la era, para que Israel los trillara; los enemigos no sabían que Dios iba a poner a Israel “cuernos como de hierro, y uñas… de bronce” para desmenuzarlos a todos, tomar botín y presentar sus riquezas al Señor.

La historia de lo que pasó con Israel nos enseña que Dios tiene planes para con su pueblo y para cada uno de nosotros. Muchas situaciones difíciles nos vienen de parte de Dios para disciplina, aprendizaje y arrepentimiento; si discernimos el origen de lo que nos pasa, si entendemos los planes de Dios y nos alineamos con sus pensamientos, él (Dios) nos dará su paz y con él como nuestro Rey, tendremos una vida victoriosa sobre todas las circunstancias de la vida presente y las que se puedan venir.

Bendiciones para todos.