Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«El cumplimiento de ésta profecía se ha dado… Hoy en el mundo se llevaron acabo en muchas ciudades las marchas del “Orgullo Gay”. Celebran entre otros aspectos, el establecimiento del matrimonio entre parejas del mismo sexo en Estados Unidos. Y esto no tendría nada de extraño si no fuera porque es un acontecimiento que corrobora lo que la palabra de Dios nos advirtió desde hace más de dos mil años atrás. La palabra de Dios nos dice…

“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste…». Lucas 17: 26ss.

Y es que adormecidos los hombres y las mujeres de esta sociedad del principios del siglo XXI, alienados por un sistema diabólico y satánico, han caído en el perverso principio de llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo (Isaías 5:20). Muchos, incluidos prestantes líderes religiosos, consideran que lo que está ocurriendo en nuestra sociedad es “normal” y que no hay nada de malo con ir pos de toda esta andanada de propuestas que se oponen totalmente a los principios divinos e incluso a la naturaleza misma.

Pero, esto no es algo sobre lo que la palabra de Dios, la Biblia, no nos haya advertido: “Asimismo como sucedió en los días de Lot;  (SODOMA Y GOMORRA) comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban…”,  ¿Sabe usted por qué Dios destruyó a Sodoma y a Gomorra? Por sus prácticas sexuales de homosexualismo y lesbianismo. Producto del envanecimiento de su mente:

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen…” Rom 1: 21ss.

No piense usted que lo que se plantea aquí es de entrar en una guerra medieval, en contra de las personas de orientación sexual distinta a la heterosexual, no y mil veces no. Se trata de que la iglesia despierte y empiece a dejar de jugar al cristianismo moderno, enfocado en la seudo-teología de la prosperidad, a la que lo único que le importa, a los que se hacen llamar “apóstoles” es, como aves de rapiña extraerle el dinero a los feligreses para enriquecer sus arcas a costa de un evangelio acomodado.

Iglesia despierta! es tiempo de predicar el evangelio de Jesucristo, como un pueblo que busca y que clama por esa unción que cobijó a la iglesia apostólica de principios del siglo pasado y que debe de ser movida por la presencia del bendito Espíritu Santo…!

 Y tu… ¿Que harás?