Pr. Manuel Gamboa
Pr. Manuel Gamboa

«Den gracias al Señor, invoquen su nombre; den a conocer sus obras entre las naciones. Cántale, entónenle salmos; hablen de todas sus maravillas. Siéntanse orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Recurran al Señor y a su fuerza; busquen siempre su rostro.

Recuerden las maravillas que ha realizado, sus señales, y los decretos que ha emitido. ¡Ustedes, descendientes de Abraham su siervo! ¡Ustedes, hijos de Jacob, elegidos suyos! Él es el Señor, nuestro Dios; en toda la tierra están sus decretos. Él siempre tiene presente su pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones. Es el pacto que hizo con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac. Se lo confirmó a Jacob como un decreto, a Israel como un pacto eterno, cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán como la herencia que te toca.» Aun cuando eran pocos en número, unos cuantos extranjeros en la tierra que andaban siempre de nación en nación y de reino en reino, a nadie permitió que los oprimiera, sino que por ellos reprendió a los reyes: «No toquen a mis ungidos; no hagan daño a mis profetas.» (Salmo 105:1-15)

La acción de gracias, alabanza, la adoración y la proclamación son cuatro de los principales énfasis e invitaciones que tienen los salmos para los creyentes en todos los tiempos. Los salmos 105 y 106 son dos de los que recuerdan la historia de Israel y los hechos de Dios a su favor. El salmista, quien probablemente es David, mostrando su espíritu de agradecimiento y sentido de pertenencia con su pueblo, invita a todos a manifestar públicamente sus sentimientos hacia Dios y recordando la historia.
Con este salmo empieza una serie de salmos llamados “Hodú LeAdonai”, que del hebreo se traduce por “Alabad a Jehová” o “Alabad al Señor”. El término “hodú” tiene el sentido imperativo plural de “dad gracias” y así comienzan en el hebreo los salmos 105, 106, 107, 118 y 136.

Estos primeros 15 versículos de nuestro salmo aparecen 1 Crónicas 16:8-22, indicándonos que su ocasión es la traída del arca a Sión, la institución de los servicios religiosos en Jerusalén bajo la dirección del sacerdote Sadoc y la entrega de la dirección de los cánticos a Asaf, Hemán y Jedutún.

Uno de los aspectos importantes en los salmos y que es el énfasis de Dios en el Deuteronomio, es hacer siempre referencia al pasado. Las acciones de gracias, la alabanza, la adoración y la proclamación no son sobre el futuro, ni siquiera sobre el presente; son sobre los hechos de Dios en el pasado; ese es el fundamento del testimonio y contenido de la mayoría de los salmos. En los eventos y festividades en Israel, era primordial hacer referencia a la historia.

Debiéramos hoy, como familia y como iglesia, aprovechar los momentos especiales para recordar y compartir con todos, aquellos hechos de Dios a nuestro favor. Es bueno observar que los salmos no se quedan en el pasado, ni era el propósito del Deuteronomio; hacer esto tiene el propósito de afirmar y avivar nuestra fe en Dios para nuestro presente y también, el de fortalecer nuestra esperanza en Dios para nuestro futuro, que ciertamente está en sus manos. Tenemos un fundamento para nuestras acciones de gracias, alabanza, adoración y proclamación de los hechos de Dios a favor: La historia nuestra y principalmente la Historia Bíblica.

Feliz día y bendiciones para todos.